El ICTA-UAB pide a la UAB que reduzca el número de vuelos

Ante la situación de emergencia climática, reconocida recientemente por la UAB, el Instituto de Ciència i Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) ha elaborado una propuesta en la que emplaza a la Universidad a adoptar una nueva política de viajes entre su comunidad que permita abordar una de las actividades más contaminantes: los vuelos en avión.

La asociación Amics de la UAB premia al ICTA-UAB

El ICTA-UAB recibió uno de los premios que la asociación Amics de la UAB entrega cada año en el marco de la Festa Amics UAB.

Una nueva evaluación considera que el discurso de la Unión Europea sobre descarbonización eléctrica necesita una revisión

Es bien sabido que la Unión Europea centra sus esfuerzos en descarbonizar su economía y, en muchos aspectos, la Energiewende de Alemania (proceso transición energética realizado en Alemania) encarna un ejemplo modélico de este esfuerzo.

El ICTA-UAB organizará la Conferencia Internacional sobre Cambios de Estilos de Vida Bajos en Carbono

El ICTA-UAB acogerá la International Conference 2020 on Low-Carbon Lifestyle Changes con el objetivo de explorar el papel de los cambios de estilos de vida en la mitigación del cambio climático.

La presencia de hierro en el agua, clave para explicar la cantidad y distribución de los peces en los océanos

Las personas tienden a prestar más atención a la cantidad de alimentos que consumen que a la riqueza de su dieta en micronutrientes esenciales como el hierro.

Los residuos mineros vertidos en la bahía de Portmán siguen liberando metales en el mar 25 años después de su cese

Las aguas del mar mediterráneo continúan recibiendo metales disueltos del depósito de residuos mineros de la bahía de Portmán (Murcia) 25 años después del cese de la actividad minera.

Un nuevo proyecto ICTA-UAB evaluará los impactos de los micro y nanoplásticos en los océanos tropicales y templados

Un nuevo proyecto liderado por la investigadora del ICTA-UAB Patrizia Ziveri es uno de los cinco proyectos seleccionados para recibir financiación de la Iniciativa de Programación Conjunta Mares y Océanos Productivos y Saludables (Océanos JPI).

El Big Data revela una extraordinaria unidad que subyace a la diversidad de la vida

Un estudio del ICTA-UAB apunta al crecimiento como elemento clave para explicar el funcionamiento de todos los seres vivos.

Jeroen van den Bergh, doctor honoris causa por la Open University de los Países Bajos

El economista ambiental del ICTA-UAB Prof. Dr. Jeroen van den Bergh fue nombrado doctor honoris causa por la Open University de los Países Bajos.

El Acuerdo de París se ve obstaculizado por promesas inconsistentes, según un estudio del ICTA-UAB

Las promesas del Acuerdo Climático de París realizadas por algunos países podrían no ser tan ambiciosas como parecen, según un estudio realizado por investigadores del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB).

Encuentran altas concentraciones de plomo en la fauna silvestre de la Amazonia

Investigadores del ICTA-UAB y de la UVic-UCC han detectado concentraciones de plomo elevadas en muestras de fauna salvaje de la Amazonia peruana, cuyo origen es la munición de plomo y la contaminación relacionada con la extracción petrolera.

Miden el potencial de los bosques para ralentizar el cambio climático

Los bosques pirenaicos, cornisa cantábrica y Galicia muestran un importante potencial para acumular cantidades aún mayores de dióxido de carbono en el futuro y así ayudar a frenar el aumento en las concentraciones del gas CO2 que está calentando el planeta.

¿Por qué los ambientalistas comen carne?

Un estudio del ICTA-UAB analiza los motivos por los que científicos concienciados con el medio ambiente no renuncian al consumo de carne, causante de importantes impactos ambientales en el planeta.

La gestión del verde urbano permite incrementar la presencia de pájaros en las ciudades

Incrementar la biodiversidad del verde urbano permitiría aumentar la presencia de aves paseriformes en las ciudades mediterráneas, según un estudio científico realizado por investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB) que analiza qué estrategias hay que implementar sobre la vegetación urbana para conseguir "naturalizar" las ciudades favoreciendo la entrada de flora y fauna.

El río Ebro vierte anualmente 2.200 millones de microplásticos al Mar Mediterráneo

Un estudio del ICTA-UAB analiza la distribución y concentración de microplásticos procedentes de uno de los principales ríos del Mediterráneo occidental.

Un proyecto europeo ofrece ayuda para crear invernaderos en cubiertas

El Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) ha abierto una convocatoria que pretende dar soporte a nuevos proyectos de invernadero en cubiertas, en el marco del Proyecto GROOF.

El ICTA-UAB participa en el proyecto que habilitará 10 escuelas de Barcelona como refugios climáticos

El Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB) es una de las instituciones impulsoras de un proyecto que habilitará 10 escuelas de Barcelona como refugios climáticos para disminuir el impacto de las altas temperaturas del verano.

Un estudio desestima las políticas de crecimiento verde para hacer frente a la emergencia ecológica

Investigadores del ICTA-UAB y de la Goldsmiths University of London indican que la reducción de emisiones sólo es compatible con un menor crecimiento o con el decrecimiento económico.
Noticias
La basura acumulada en las playas de las islas del Mediterráneo se triplica durante el verano

Fecha: 2018-07-12

Blueislands


El Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) ha analizado y cuantificado los residuos generados por el turismo en ocho islas del Mediterráneo, en el marco del proyecto europeo BLUEISLANDS. 

Los restos de plásticos y colillas de cigarrillos son el principal problema de las playas, que acumulan una media diaria de 250.000 restos diversos de basura por kilómetro cuadrado en verano.

Los residuos generados por el turismo en las playas de las islas del Mediterráneo se triplican durante el período veraniego, llegando a multiplicarse por 7 en algunas playas muy frecuentadas. Así se desprende de los datos obtenidos por investigadores del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) en el marco de un proyecto europeo que pretende analizar y proponer soluciones a los efectos del incremento de la basura en verano en 8 islas del Mediterráneo.

La región mediterránea es el principal destino turístico del mundo y sus islas reciben un gran volumen de población durante los meses de verano. Las economías locales dependen en gran medida del turismo como fuente de ingresos y como generador de empleo. Sin embargo, esta oleada turística anual masiva, concentrada en un corto período de tiempo, supone una gran carga para las infraestructuras, especialmente para aquellas relacionadas con la gestión de los residuos. Las autoridades locales buscan cómo hacer frente tanto al elevado incremento de la generación de residuos como al bajo nivel de clasificación de éstos por parte de los turistas.

El proyecto europeo Interreg MED BLUEISLANDS está trabajando para desarrollar y elaborar medios eficaces, económicamente viables y ambientalmente sostenibles  que permitan abordar y mitigar las consecuencias de este incremento estacional de residuos. Subvencionado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y dirigido por el Ministerio de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente de Chipre, se lleva a cabo en las islas de Mallorca, Sicilia (Italia), Malta, Rab (Croacia), Creta, Rodas y Mykonos (Grecia) y Chipre.

En el marco del estudio se llevaron a cabo 147 campañas para analizar los residuos abandonados en las islas durante y fuera de la temporada alta, evaluando su composición, su impacto en las costas y playas, y su influencia en las instalaciones de tratamiento de las aguas residuales. Según los resultados, durante la temporada alta (de mayo a septiembre), los turistas arrojan en las playas una media 250.000 residuos al día por kilómetros cuadrado, una cantidad que aumenta hasta los 316.000 residuos al día por kilómetro cuadrado de media en los meses de julio y agosto, y que contrasta con los 81.000 restos de media diaria durante la temporada baja.

Los investigadores analizaron por separado el impacto del verano en playas turísticas (con importantes infraestructuras hoteleras, restaurantes y chiringuitos), playas más frecuentadas por la población local (con pocos servicios) y playas remotas (sin servicios). Mientras que las primeras acumulan en julio una media de 450.000 residuos diarios por kilómetro cuadrado, las locales concentran 300.000 y las remotas 200.000 restos. Su presencia en la arena depende de los esfuerzos de las autoridades para mantenerlas limpias y de la frecuencia con la que son limpiadas. Las máquinas limpiadoras suelen pasar a diario por las zonas de baño turísticas y cada dos días por las playas locales, mientras que en las remotas la frecuencia puede llegar a ser bastante baja debido a la lejanía del núcleo urbano o a la dificultad en los accesos.

La mayor parte de los residuos que se acumulan en la arena de las playas son plásticos (36,8%) y colillas de cigarrillos (30,6%). Este volumen de plásticos fue clasificado y cuantificado según su tamaño, diferenciando microplásticos (de menos de 0,5cm de tamaño), mesoplásticos (de 0,5 a 2,5cm) y macroplásticos (más de 2,5cm). Mientras que los microplásticos suponen el 9,3% del total de residuos, los mesoplásticos son el 19,8% y los macroplásticos el 7,7%. El resto de la basura está formada por pellets de plástico (6,2%), tapones de botellas de plástico (3,7%), utensilios de plástico como tenedores o cuchillos (2,5%), o envoltorios de caramelos (2,2%). El resto de elementos hallados van desde cuerdas de plástico, pañuelos de papel, tapones metálicos, botellas de vidrio, esponjas, vasos de plástico, palillos de algodón, cristales o toallitas y tampones higiénicos. “Cabe destacar que los pellets, o pequeñas esferas de plástico a partir de las cuales se fabrican objetos no provienen del turismo, sino de la industria. Existen numerosas empresas productoras en la zona del Mediterráneo y es posible que vayan a parar al mar a través de vertidos o como pérdidas de carga de contenedores que transportan los barcos”, explica Michael Grelaud, investigador del ICTA-UAB. 

Pero los turistas no ensucian por igual las costas del Mediterráneo. Las playas con mayor acumulación de residuos se encuentran en Malta, donde en temporada alta pueden llegar a acumularse 600.000 diarios por km2 (7 veces superior a la media europea), seguido de Mallorca (una media de 400.000 restos diarios por km2 en pleno verano), Rab (Croacia) con 270.000 restos; Chipre con 113.000. Por la cola, las más limpias se encuentran en Mykonos (Grecia) con 8.700 restos de basura; Sicilia (Italia) con 29.000, Creta con 49.000 y Rodas (Grecia) con 66.000. 

En cuanto a las playas donde más basura dejan los turistas, la playa de Marsaslock (Malta) ocupa el primer puesto, seguido de las playas de Torà (Mallorca), Golden Bay (Malta), Es Caragol (Mallorca), Gneja (Malta) o Sunrise Beach (Chipre). Por el contrario, la playa más limpia de las analizadas es Tsoutsouras (Creta). 

La investigadora ICREA del ICTA-UAB, Dra. Patrizia Ziveri recordó que aunque se trata de un fenómeno bien conocido, la variación estacional de la generación de residuos en las islas aún no se había definido correctamente ni se había determinado su efecto socioeconómico y medioambiental. Sumado a la presión humana que sufren las islas, “el aislamiento y la falta de espacio para crear instalaciones suponen una limitación adicional para estas islas”. El proyecto Blueislands tiene como objetivo proporcionar respuestas a todas estas preocupaciones.

En base a los resultados, se propondrán soluciones estratégicas para luchar contra este problema en las islas. Tras aplicar dichas medidas, se repetirán las encuestas para evaluar sus impactos.

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